Actualizado: 10 de enero de 2012
El espíritu santo de Jehovah
¿Qué es lo que hace posible que humanos imperfectos puedan alcanzar la condición de justicia que se necesita para ser declarados "hijos" del Dios? Es el sacrificio de Jesús Ungido. Los cristianos que han sido escogidos pueden alborozarse en la esperanza de ser glorificados porque gracias a su fe en este sacrificio alcanzan la aprobación del Padre:
Por lo tanto, ahora que hemos sido declarados justos como resultado de fe, gocemos de paz con Dios mediante nuestro Señor Jesús Ungido, mediante quien también hemos obtenido nuestro acceso por fe a esta bondad inmerecida en la cual ahora nos mantenemos; y alborocémonos, basados en la esperanza de la gloria de Dios. (Romanos 5:1, 2.)
Ahora bien, la Biblia da a entender que hay algo que opera sobre estos cristianos, lo cual permite que ellos mismos puedan reconocer su condición de "hijos" llamados por el Padre. Sobre esto, el apóstol Pablo escribió:
Porque ustedes no recibieron un espíritu de esclavitud que ocasione temor de nuevo, sino que recibieron un espíritu de adopción como hijos, espíritu por el cual clamamos: "¡Abba, Padre!". El espíritu mismo da testimonio con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Pues, si somos hijos, también somos herederos: herederos por cierto de Dios, pero coherederos con Ungido, con tal que suframos juntamente para que también seamos glorificados juntamente. (Romanos 8:15-17.)
[…] No solo eso, sino que también nosotros mismos los que tenemos las primicias, a saber, el espíritu, sí, nosotros mismos gemimos en nuestro interior, mientras aguardamos con intenso anhelo la adopción como hijos, el ser puestos en libertad de nuestros cuerpos por rescate. (Romanos 8:18, 23.)
¿Qué es ese "espíritu" que da testimonio y que permite que los escogidos lleguen a alcanzar "la adopción como hijos"? Se trata de lo que la Biblia llama PNEUMATOS HAGIOU, "espíritu santo", una expresión que aparece alrededor de 100 veces a través de sus páginas, con más frecuencia en los escritos de los primeros cristianos. Así que intentemos responder a la pregunta: ¿Qué es el espíritu santo de Dios? Bueno, la respuesta no está expresada directamente en las Escrituras, así que se requiere cierto discernimiento para obtenerla. Este discernimiento es propio de quienes están más cerca de Jehovah, pues el mundo no lo puede obtener fácilmente (Juan 14:17).
Pues bien, en primer lugar tenemos que el espíritu santo viene a ser el instrumento que el Creador utiliza para llevar a cabo sus actividades. Una comparación de dos pasajes nos lleva a concluir que, según Jesús, el espíritu santo es como el "dedo" de Dios:
Pero si es por medio del espíritu de Dios como yo expulso a los demonios, el Reino del Dios verdaderamente los ha alcanzado. (Mateo 12:28.)
Pero si es por medio del dedo de Dios como yo expulso los demonios, el Reino del Dios verdaderamente los ha alcanzado. (Lucas 11:20.)
En segundo lugar, tenemos que el espíritu santo mueve a los siervos del Dios en una dirección única para efectuar su voluntad. En este sentido, al comparar todos los diferentes pasajes de la Biblia sobre lo que el espíritu hace, en primera instancia se puede entender hasta cierto grado cómo es que éste actúa, aun cuando al principio no se pueda definir con claridad lo que realmente es.
Cristianos que han analizado este asunto por mucho tiempo han llegado a concluir que el espíritu santo es presentado en las Escrituras como si fuera una fuerza especial que proviene del Dios. Se caracteriza por ser algo santo, es decir, limpio y puro, como lo es Jehovah mismo, la fuente de su procedencia. Pero definirlo sencillamente como una fuerza puede resultar algo difícil de asimilar para muchos. La mayoría de las iglesias de la cristiandad prefiere creer que el espíritu santo es una persona comparable al Padre y al Hijo. Esto se debe principalmente a la influencia siempre presente de la doctrina de la Trinidad, la cual llegó a ser aceptada por la cristiandad unos tres siglos después de la muerte de Jesús. Sin embargo, aunque la Biblia menciona la realidad del Padre, el Hijo y el espíritu santo, no dice que los tres sean totalmente equivalentes (Mateo 28:19). De hecho, la Biblia da a entender que el Padre es superior en todo, mientras que el Hijo es el siervo principal del Padre (Hechos 4:24-30). Jamás se niega la realidad del Padre, el Hijo y el espíritu santo, pero hemos de saber que la Biblia no establece una igualdad entre estos tres. Aun así, es justo preguntarnos: ¿Por qué aparecen juntos en un pasaje tan importante como el siguiente?
Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas". (Mateo 28:19, 20.)
El Padre y el Hijo son dos personas, pero, ¿qué hay del espíritu santo? ¿Realmente existe base para pensar que el espíritu santo es más que una magnífica fuerza? ¿No podría ser una persona? Se reconoce que Jehovah es el nombre del Padre, y se entiende que el Hijo también recibió como uno de sus nombres Jesús. [De hecho, el Hijo tiene varios nombres, según el contexto profético.] Sin embargo, nunca se ha dicho que el espíritu santo tenga un nombre definido.
Hay que tener en cuenta que la expresión "en el nombre del Padre" no es equivalente a la expresión "con la autoridad y el permiso del Padre", sino que más bien el texto original dice "dentro del nombre del Padre". Esto nos hace pensar, en cierto modo, que aquí hay tres entidades asociadas del mismo modo, pues tienen "nombre" de alguna forma. Puede que para usted esto sea algo confuso al principio, pero invito a los lectores a que examinen la evidencia disponible sobre este tema. Considero de vital importancia el que esto se entienda.
Por otro lado, de un modo muy particular, la Biblia presenta al espíritu santo como algo que actúa directamente sobre la congregación de los escogidos a partir de un tiempo señalado, así que tenemos aquí una pista para llegar a determinar qué es lo que es. Si seguimos esta pista, entonces estaremos yendo por el camino de la verdad, porque Jesús dijo:
Si ustedes me aman, observarán mis mandamientos; y yo pediré al Padre, y él les dará otro ayudante que esté con ustedes para siempre, el espíritu de la verdad, que el mundo no puede recibir, porque ni lo contempla ni lo conoce. Ustedes lo conocen, porque permanece con ustedes y está en ustedes. (Juan 14:15-17.)
En realidad, sería razonable esperar que la verdad sobre el conocimiento acerca del espíritu santo tuviera que llegar al final de los tiempos, porque hay una profecía que dice:
"Y en los últimos días —dice Dios— derramaré algo de mi espíritu sobre toda clase de carne, y sus hijos y sus hijas profetizarán, y sus jóvenes verán visiones y sus viejos soñarán sueños; y aun sobre mis esclavos y sobre mis esclavas derramaré algo de mi espíritu en aquellos días, y profetizarán. Y daré portentos presagiosos en el cielo arriba y señales en la tierra abajo, sangre y fuego y neblina de humo; el sol será convertido en oscuridad y la luna en sangre antes que llegue el grande e ilustre día de Jehovah. Y todo el que invoque el nombre de Jehovah será salvo". (Hechos 2:17-21.)
Nuestro entendimiento sobre lo que es el espíritu santo comienza con esta declaración directa de Jesús:
Mas el ayudante, el espíritu santo, que el Padre enviará en mi nombre, ese les enseñará todas las cosas y les hará recordar todas las cosas que les he dicho. (Juan 14:26.)
Puesto que Jesús dijo que el espíritu santo era "el ayudante", entonces su actuación sería similar a la que Dios se propuso para la mujer de Adán, la colaboradora complementaria que se le dio para que pueda cumplir con su comisión. Recordemos de nuevo ese pasaje:
Y Jehovah Dios pasó a decir: "No es bueno que el hombre continúe solo. Voy a hacerle ayudante, como complemento de él". […] De modo que el hombre iba dando nombres a todos los animales domésticos y a las criaturas voladoras de los cielos y a toda bestia salvaje del campo, pero para el hombre no se halló ayudante como complemento de él. (Génesis 2:18, 20.)
Ahora bien, preguntémonos: ¿No nos ayudó este pasaje a establecer una correspondencia entre la "ayudante" del hombre y la "ayudante" del Creador? Y el que el espíritu santo haya sido llamado "ayudante", ¿no nos llevaría a concluir que existe una relación directa entre este espíritu y la congregación celestial de Jehovah? ¿O cree usted que la repetición de expresiones similares en la Palabra de Jehovah es en vano?
Veámoslo de esta manera: La promesa de la venida del espíritu santo de Jehovah fue hecha por medio de Jesús a quienes llegarían a ser miembros de la clase de su Novia. Sin esta venida, los cristianos escogidos no podrían llegar a formar parte de la Simiente Prometida. Puesto que la congregación de los santos es, en cierto modo, una extensión de la "mujer" celestial de Jehovah (como futura Esposa de Jesús Ungido), podemos concluir que sí existe una relación entre el espíritu santo y la "mujer" celestial de Jehovah. Esto puede ser nuevo para muchos, pero si se pasa por alto quizás no se puedan comprender verdades sobre el papel de los mensajeros celestiales en relación con el cristianismo verdadero.
Pero ¿con respecto a cuál de los Mensajeros ha dicho él alguna vez: "Siéntate a mi diestra, hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies"? ¿No son todos ellos espíritus para servicio público, enviados para servir a favor de los que van a heredar la salvación? (Hebreos 1:13, 14.)
Ahora bien, posiblemente lo primero que hará usted para corroborar la relación entre el espíritu y la Mujer de Dios será razonar que el espíritu santo, por lo general, actúa mediante los mensajeros celestiales. Si usted ya es conocedor de la Biblia, comenzará a recordar los pasajes en los que se da a entender que así es como actúa el espíritu santo. Para ayudarle en esto, le recomiendo la lectura del Libro de Hechos de Apóstoles. Pero sigamos analizando este asunto.
EL VIENTO DEL DIOS
La expresión original para "espíritu" en el hebreo y el griego de la Biblia puede traducirse literalmente "viento" en todos los casos. ¿Y cómo podríamos concebir lo que es el viento en realidad? Como una fuerza invisible cuyos efectos son notorios, una fuerza que actúa en un solo sentido, aunque con diferentes grados de intensidad. Pues precisamente de ese modo aparenta actuar el espíritu santo del Dios.
Si como cristianos aceptamos que el espíritu es como una "fuerza", la idea resultará útil y conveniente para explicar muchos eventos bíblicos. Quizás así haya permitido Jehovah que muchos de sus siervos lo entiendan, con el objetivo de facilitarles la comprensión de otras cosas. No olvidemos que la Biblia da a entender que Jehovah actúa mediante su espíritu, pero en cuanto a la relación entre los Mensajeros y el espíritu santo, ésta tiene que ser discernida de una manera más profunda. Aún así, el concebir el espíritu como una "fuerza" ha ayudado a muchos a poder efectuar la obra cristiana de dar a conocer el buen mensaje del Reino del Dios, pues ellos perciben que se requiere de un gran impulso para actuar como portadores de la Palabra. Curiosamente, muchos cristianos suelen decir que esta obra está dirigida por los ángeles. A su vez, estos mismos cristianos creen que están siendo dirigidos por el espíritu santo. ¿No sería coherente asociar ambas ideas en la forma de una sola?
Pues bien, si fuera el caso que el espíritu santo corresponde con la organización celestial de Jehovah, una pregunta justa es: ¿Por qué utilizaría Jehovah la representación de un "viento" para esta organización celestial? Bueno, el viento no solo está más asociado con los cielos físicos, sino que actúa sin ser visto. Yo creo sinceramente que la representación de un "viento" es de las más apropiadas. Jehovah utilizó un elemento natural, el viento, para describir lo que no podemos ver, el entorno celestial. ¿Le parece raro esto? Reflexione en lo siguiente:
La humanidad como conjunto masivo suele ser representada en la Biblia como si fuera un "mar", mientras que la parte aparentemente estable de ella, sus instituciones y sus líderes prominentes, suelen ser representados por la "tierra" y sus "árboles". Al respecto, note, por ejemplo, cómo se representa simbólicamente el momento en el que los seres espirituales están a punto de intervenir para traer juicio contra este mundo:
Después de esto vi a cuatro Mensajeros de pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, reteniendo los cuatro vientos de la tierra, para que no soplara viento alguno sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol. Y vi a otro Mensajero que ascendía del nacimiento del sol, teniendo un sello de[l] Dios vivo; y clamó con voz fuerte a los cuatro Mensajeros a quienes estaba concedido hacer daño a la tierra y al mar, y dijo: "No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta después que hayamos sellado en la frente a los esclavos de nuestro Dios". (Revelación 7:1-3.)
El cielo, por otro lado, suele representar a las criaturas celestiales, las cuales se encuentran en una posición mucho más elevada que el hombre. De modo que, si hubiera de escogerse un elemento natural que represente a las criaturas celestiales en acción, no existe mejor opción que la del viento. Eso explicaría en parte lo difícil que resulta para los traductores bíblicos llegar a un consenso al traducir la palabra hebrea RÚAJ y la griega PNEUMA. A veces la vierten "viento", y a veces "espíritu", según el contexto. Quizás si todo el tiempo hubieran mantenido una sola traducción, "viento", habría sido más fácil llegar a deducir algún día que este era un símbolo del conjunto de seres celestiales que obedecen a Jehovah. El siguiente pasaje es un ejemplo de ello:
Lo que ha nacido de la carne, carne es, y lo que ha nacido del espíritu, espíritu es. No te maravilles a causa de que te dije: Ustedes tienen que nacer otra vez. El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del espíritu". (Juan 3:6-8.)
La traducción literal del pasaje dice: "El habiendo nacido de la carne, carne es, y el habiendo nacido del PNEUMATOS, PNEUMA es. No estés maravillándote a causa de que te dije: Deben ustedes ser generados de nuevo. El PNEUMA donde quiere está soplando, y el sonido de él estás oyendo, pero no estás percibiendo de qué lugar está viniendo ni a qué lugar está yendo. Así es todo el habiendo nacido del PNEUMATOS."
El primer PNEUMA es traducido como "espíritu", mientras que el segundo PNEUMA es traducido como "viento". Si bien es cierto que es el contexto lo que define la traducción de un pasaje, hubiera sido ideal tener como segunda opción una traducción literal pura, con el propósito de estudiar las expresiones de la Palabra de Dios con más profundidad. Mientras tanto, parece apropiado, en vista del argumento que se presenta aquí, concluir que las expresiones espíritu y viento son totalmente intercambiables.
Ahora bien, si nos parece insuficiente llegar a creer que el espíritu santo es simplemente una "fuerza", y si nos parece muy extremado decir que es la representación de la congregación celestial santa de los espíritus que sirven a Jehovah Dios, tal vez nos resulte más fácil aceptar que es la "fuerza" que mueve a toda la organización celestial del Dios. O, dicho de otro modo: El espíritu santo actúa mediante la organización celestial del Dios.
Un razonamiento interesante que podría ayudarnos en el entendimiento de esta verdad sería el siguiente: Si toda la humanidad en conjunto puede ser considerada desde el punto de vista de Jehovah como un solo hombre, ¿no sería coherente llamar a todo el conjunto de los santos espíritus que conforman la mujer celestial del Dios como si fueran un solo espíritu santo? Y con más razón si sabemos que la unidad entre todas estas criaturas celestiales fieles es perfecta. En realidad, la Biblia da a conocer varios casos sobre esta forma de tratar a las clases de personas. Por ejemplo, Jehovah llamó a la entera nación de Israel su "primogénito", como si fuese una sola persona (Éxodo 4:22). Y en las profecías, Jehovah también llama a todo Israel como su "siervo" (Isaías 41:8, 9). De hecho, el entero conjunto conformado por Jesús Ungido y sus 144.000, según la Biblia, llega a conformar la Simiente de Abrahán, como si fuera una sola persona (Gálatas 3:16) Así pues, con esto como base, podríamos asimilar con más facilidad la idea de que el espíritu santo sea un colectivo de espíritus que reflejan la santidad de Dios. Dicho sea de paso, creo que esa es la definición final.
Si lo piensa detenidamente, el espíritu santo actúa bajo la dirección de una persona. Si aceptamos que esa persona es Jehovah, entonces hemos razonado bien. Sin embargo, por qué es que se efectúa una separación de entidades. ¿Por qué no decir directamente que es Jehovah quien hace ciertas cosas? ¿Por qué se trata al espíritu santo como si fuese una entidad separada? ¿No hubiera bastado simplemente con mencionar a Jehovah, la fuente de este espíritu, haciendo sus obras? De modo que podríamos preguntar: ¿No estaría más cerca de la realidad asumir que el espíritu santo de Jehovah es el conjunto de todos los espíritus santos que hacen su voluntad?
Recordemos que se dijo que Jehovah utilizó a su "mujer" celestial para crear al hombre. Lo que es más, en el mismo principio de la Biblia se dice:
Ahora bien, resultaba que la tierra se hallaba sin forma y desierta y había oscuridad sobre la superficie de [la] profundidad acuosa; y el espíritu de Dios se movía de un lado a otro sobre la superficie de las aguas. (Génesis 1:2.) (*)
(*) Nota: Nosotros tenemos una mente imperfecta, así que tenemos la tendencia a ver con malicia las relaciones sexuales. Sin embargo, reconocemos que éstas suelen efectuarse mediante un vaivén entre el hombre y la mujer. Pareciera que esta manera de hacerse las cosas fuesen un reflejo de lo que ocurrió en el caso del espíritu de Jehovah, el cual "se movía de un lado a otro" sobre este planeta con el objetivo de producir vida.
Si esta Mujer corresponde con el espíritu santo del Dios, entonces existe base para creer que bíblicamente cuando Jehovah dijo: "Hagamos al hombre", como vimos anteriormente, le hablaba específicamente a su espíritu, que sería lo mismo que la Mujer celestial. Ahora tiene más sentido este pasaje:
Si envías tu espíritu, son creados; y haces nueva la faz del suelo. (Salmos 104:30.)
Y en el mismo contexto de este salmo, encontramos expresiones que indican que los mensajeros celestiales están implicados:
Bendice a Jehovah, oh alma mía. Oh Jehovah Dios mío, te has mostrado muy grande. Con dignidad y esplendor te has vestido, al envolverte en luz como en una prenda de vestir, y extender los cielos como una tela de tienda, Aquel que edifica sus cámaras de arriba con vigas en las aguas mismas, que hace de las nubes su carro, que anda sobre las alas del viento, que hace a sus Mensajeros espíritus, a sus ministros un fuego devorador. (Salmos 104:1-4.)
Observemos otra línea de razonamiento para llegar a la misma conclusión. Vimos que Mateo 28:19, 20 menciona juntos al Padre, al Hijo y al espíritu santo. Ahora comparemos ese pasaje con uno que se escribió en el último libro de la Biblia:
Juan, a las siete congregaciones que están en el [distrito de] Asia: Que tengan bondad inmerecida y paz de parte de "Aquel que es y que era y que viene", y de los siete espíritus que están delante de su trono, y de Jesús Ungido, "el Testigo Fiel", "El primogénito de los muertos", y "El Gobernante de los reyes de la tierra". (Revelación 1:4, 5.)
En esta introducción al libro de Apocalipsis, Juan saluda a "las siete congregaciones", la representación de todas las congregaciones cristianas esparcidas por el mundo (*). Luego se menciona a Jehovah como "Aquel que es y que era y que viene". Entonces se menciona a "los siete espíritus que están delante de su trono". ¿No representa esta expresión al entero conjunto de su organización celestial? De hecho, muchos cristianos informados reconocen que delante del trono de Jehovah se encuentran sus siervos celestiales, como los querubines y los serafines. [Véase el caso de la representación del carro que vio el profeta Ezequiel.]
(*) Nota: En la Biblia el número siete es una expresión sobre la plenitud de algo sagrado. En otras palabras, representa algo que está completo. En contraste, parece que el número seis representa algo inconcluso e imperfecto.
En realidad, este pasaje bíblico menciona al Padre, el espíritu santo y al Hijo, utilizando expresiones simbólicas. Y es de interés notar que hay pasajes bíblicos que mencionan juntos al Padre, el Hijo y la Mujer celestial de Dios de una manera que nos recuerda a la mención del Padre, el Hijo y el espíritu santo:
Porque el que se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del hombre también se avergonzará de él cuando llegue en la gloria de su Padre con los santos Mensajeros". (Marcos 8:38.)
Solemnemente te encargo delante de Dios y de Ungido Jesús y de los Mensajeros escogidos que guardes estas cosas sin prejuicio, y no hagas nada según una inclinación parcial. (1 Timoteo 5:21.)
Reflexione en esto: Todos los Mensajeros celestiales de Jehovah son espíritus y son santos. ¿Hay razón válida para no concluir que todos en conjunto representan un solo espíritu santo colectivo? De hecho, habría más razón para agruparlos como una sola "fuerza" si tomamos en cuenta que la unidad manifestada entre ellos es perfecta (*).
(*) Nota: La obra Perspicacia para comprender las Escrituras, al hablar sobre la falta de identificación personal del espíritu santo dice: "Como Dios mismo es un Espíritu y es santo, y como todos sus hijos angélicos fieles son espíritus y son santos, es lógico que si el "espíritu santo" fuese una persona, de algún modo las Escrituras permitirían identificar y distinguir a tal persona espíritu de todos los demás ‘espíritus santos’. […]" (Ver artículo ESPÍRITU). Este libro casi dio en el clavo. Lo que faltó decir aquí es el asociar a todos los espíritus santos de Jehovah como un solo colectivo.
En cierto modo, tiene sentido que la Biblia no exponga el "nombre" del espíritu santo, puesto que se trataría de un colectivo. Además, tenemos estos antecedentes bíblicos sobre Mensajeros celestiales que se negaron a decir su nombre. Ellos no querían destacarse sobre ninguno de sus compañeros:
A su vez, Jacob preguntó y dijo: "Declárame, por favor, tu nombre". Sin embargo, él dijo: "¿Por qué preguntas por mi nombre?". Con eso lo bendijo allí. (Génesis 32:29.)
Entonces Manóah dijo al Mensajero de Jehovah: "¿Cuál es tu nombre, para que cuando se realice tu palabra ciertamente te honremos?". Sin embargo, el Mensajero de Jehovah le dijo: "¿Precisamente por qué debes preguntar acerca de mi nombre, cuando es [nombre] maravilloso?". (Jueces 13:17, 18.)
EL ESPÍRITU ACTÚA MEDIANTE EL PUEBLO DE JEHOVAH
Para ver un caso concreto de la actuación de los Mensajeros tenemos, por ejemplo, la forma cómo llegó a transmitirse la Ley de Moisés al pueblo de Israel. Y la Ley es en realidad una parte fundamental de la Palabra del Dios. Y mientras leemos estas palabras, recordemos que quienes escribieron la Biblia "hablaron de parte de Dios al ser llevados por espíritu santo" (2 Pedro 1:21):
¿A cuál de los profetas no persiguieron sus antepasados? Sí, mataron a los que de antemano hicieron anuncio respecto a la venida del Justo, cuyos traidores y asesinos ustedes ahora han llegado a ser, ustedes que recibieron la Ley según fue transmitida por Mensajeros, pero no la han guardado". (Hechos 7:52, 53.)
Este es el Moisés que dijo a los hijos de Israel: ‘Dios les levantará a ustedes de entre sus hermanos un profeta semejante a mí’. Este es el que llegó a estar entre la congregación en el desierto, con el Mensajero que le habló en el monte Sinaí y con nuestros antepasados, y él recibió vivas y sagradas declaraciones formales para darlas a ustedes. (Hechos 7:37, 38.)
Si algo tan importante como la transmisión de la Ley que se le dio a Israel llegó al hombre mediante mensajeros celestiales, tendríamos que concluir que la entera palabra de Jehovah fue transmitida también mediante éstos.
El rey David, escritor de muchos salmos bíblicos, también declaró poco antes de morir:
Y estas son las últimas palabras de David: "La expresión de David hijo de Jesé, y la expresión del hombre físicamente capacitado que fue levantado en alto, el ungido del Dios de Jacob, y el agradable de las melodías de Israel. El espíritu de Jehovah fue lo que habló por mí, y su palabra estuvo sobre mi lengua. El Dios de Israel dijo, me habló la Roca de Israel: ‘Cuando el que gobierna sobre la humanidad es justo, gobernando en el temor de Dios, entonces es como la luz de la mañana, cuando brilla el sol, una mañana sin nubes. (2 Samuel 23:1-4.)
Esto quiere decir, entonces, que las hermosas alabanzas que la Biblia contiene fueron dictadas por la santa organización celestial de Jehovah. El interés de estos seres fieles en nuestros sentimientos nos permite tomar en cuenta que ellos no son ajenos a nuestra condición actual. Están deseosos de ayudarnos en lo que Jehovah disponga.
Podría entenderse, por lo tanto, que los mensajeros celestiales del Dios influyeron directamente en el habla de los profetas (*). Esto es comprensible pues hasta los demonios, que son espíritus, pueden llegar a controlar totalmente a una persona para mal.
(*) Nota: Un pasaje bíblico confirma que un espíritu puede actuar directamente en el habla de una persona: "Finalmente salió un espíritu y se paró delante de Jehovah y dijo: ‘Yo mismo lo engañaré’. Ante esto, Jehovah le dijo: ‘¿De qué manera?’. A esto él dijo: ‘Saldré, y ciertamente llegaré a ser un espíritu engañoso en la boca de todos sus profetas’. De modo que él dijo: ‘Lo engañarás, y, lo que es más, saldrás ganador. Sal y hazlo así’". (1 Reyes 22:21, 22.)
Así pues, entendemos que, aunque la Biblia tuvo varios escritores humanos y un solo Autor, la transmisión de su mensaje fue efectuada mediante mensajeros celestiales. Esto armoniza plenamente con lo que se dice sobre la revelación que recibió el apóstol Juan por parte de Jesús Ungido:
Una revelación por Jesús Ungido, que Dios le dio, para mostrar a sus esclavos las cosas que tienen que suceder dentro de poco. Y él envió a su Mensajero y mediante este [la] presentó en señales a su esclavo Juan, que dio testimonio de la palabra que Dios dio y del testimonio que Jesús Ungido dio, aun de todas las cosas que vio. (Revelación 1:1, 2.)
El siguiente pasaje final de las Escrituras tendría más sentido todavía:
Y el espíritu y la novia siguen diciendo: "¡Ven!". Y cualquiera que oiga, diga: "¡Ven!". Y cualquiera que tenga sed, venga; cualquiera que desee, tome gratis el agua de la vida. (Revelación 22:17.)
Quienes procuren acercarse a Jehovah mediante el estudio de la Biblia en los últimos tiempos, en realidad estarán haciéndoles caso a la organización celestial "madre" y a la organización celestial "hija", quienes estarán actuando en armonía plena. En otras palabras, el mensaje de la Biblia es expresado mediante la acción combinada de los mensajeros celestiales y la congregación cristiana.
Ahora bien, para no perder la perspectiva de los asuntos, podríamos decir que en la representación del espíritu de Dios como si fuera una "fuerza", podemos tener una idea sobre es la forma cómo ha actuado para con los cristianos. Les ha dado el impulso para hablar denodadamente, con una franqueza admirable (Hechos 4:13). Jesús, antes de partir, les había dicho a sus seguidores que la llegada del espíritu santo les permitiría tener el poder para ser sus testigos:
[…] pero recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes, y serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea, y en Samaria, y hasta la parte más distante de la tierra". (Hechos 1:8.)
En verdad, la llegada del espíritu santo sobre los discípulos de Jesús marcaría un cambio importante en el trato de Jehovah para con los humanos. Lo que es más, había transcurrido muchísimos años desde que hubo una restricción de este espíritu para con la humanidad. Unos 120 años antes del Diluvio, Jehovah había hecho una declaración formal, en vista de que algunos de sus hijos celestiales estaban bajando a la Tierra sin su autorización:
Después de eso dijo Jehovah: "Ciertamente no obrará mi espíritu para con el hombre por tiempo indefinido, ya que él también es carne. Por consiguiente, sus días tendrán que llegar a ser 120 años". (Génesis 6:3.)
Ahora, ese "tiempo indefinido" (o tiempo escondido), estaba llegando a su fin. [En el capítulo que explica lo que son los períodos de siete "tiempos" se explicará con detenimiento cómo entender mejor este pasaje bíblico. Mientras tanto, cabría resaltar que aquí, según el contexto, el "espíritu" es restringido por causa de los hijos de Dios que bajaron a la Tierra.] Jesús había llegado a ser el primer hombre en ser ungido con espíritu santo, y los primeros cristianos tendrían también el privilegio de participar de este ungimiento. Lo que es más, después que Jesús seleccionó a sus doce apóstoles, les dio autoridad para efectuar obras poderosas, lo cual quiere decir que mensajeros celestiales actuaron directamente a favor de simples humanos imperfectos:
Y formó [un grupo de] doce, a quienes también dio el nombre de "apóstoles", para que continuaran con él y para enviarlos a predicar y a tener autoridad para expulsar los demonios. (Marcos 3:14, 15.)
(*) Nota: Solo un Mensajero con autoridad divina puede expulsar a otro. Si esto puede ocurrir entre seres celestiales, entonces sería de esperarse que los exorcismos efectuados en nuestro tiempo por religiosos tendrían que ser engañosos. Un demonio más poderoso podría expulsar a otro que tenga menos poder, pues entre ellos no existe unidad.
Por primera vez en este mundo, era posible contemplar la acción directa de los Mensajeros del Dios. Tanto es así, que ahora quienes fuesen siervos del Dios verdadero tendrían que ser bautizados (o "sumergidos") en el nombre de tres entidades:
Y Jesús se acercó y les habló, diciendo: "Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra. Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas". (Mateo 28:18-20.)
Aunque, como ya se mencionó, podría parecer que el uso de la expresión "bautizándolos en el nombre de" significa "con el permiso o autoridad de", en realidad la traducción literal de este pasaje dice que los nuevos discípulos tendrían que ser "sumergidos dentro del nombre de":
- El Padre
- El Hijo
- El espíritu santo
Para entender qué quiso decir con esto, tenemos que recordar cuál es el propósito final de Jehovah para la humanidad. Ésta perdió su relación con la familia de Jehovah al alejarse de él desde el principio. Ahora, mediante el sacrificio de Jesús Ungido, los humanos tendrán la oportunidad de ser reconciliados con Jehovah y su familia celestial. Lo que tendríamos que hacer para lograr esta reconciliación es tener fe en el sacrificio de Jesús y actuar en armonía con la voluntad del Padre, imitando a su Hijo. Y tendríamos que mostrar ser obedientes en todo y no actuar en contra del orden que ya ha sido manifestado mediante la organización celestial de Jehovah. Este cambio de actitud por parte de los seres humanos les daría la oportunidad de ser admitidos como parte de la familia espiritual de Jehovah en el futuro.
Pedro les [dijo]: "Arrepiéntanse, y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesús Ungido para perdón de sus pecados, y recibirán la dádiva gratuita del espíritu santo. Porque la promesa es para ustedes y para sus hijos y para todos los que están lejos, para cuantos llame a sí Jehovah nuestro Dios". (Hechos 2:38, 39.)
Una de las grandes diferencias que hay entre un cristiano y un israelita natural está en que el primero tiene participación plena con el espíritu santo de Jehovah. Los israelitas no eran parte de la familia espiritual de Jehovah, salvo de un modo representativo. En realidad, mientras hubiera el rechazo al Mesías, ningún judío podría alcanzar la condición de "hijo". Su condición sería, a lo mucho, la de un "esclavo". Es tal como se escribió en la Biblia:
Ahora bien, esta Agar significa Sinaí, una montaña de Arabia, y ella corresponde a la Jerusalén de hoy, porque está en esclavitud con sus hijos. Pero la Jerusalén de arriba es libre, y ella es nuestra madre. (Gálatas 4:25, 26.)
Después que Jesús murió, su sacrificio llegó a validar el pacto que hacía posible el fundamento para restablecer la relación de Jehovah con sus nuevos "hijos". En cierto sentido, la participación plena de los Mensajeros celestiales como "ayudante" colectivo para la congregación sería tan abierta como el apoyo que ellos pudieran recibir de sus propios familiares. Sin la aprobación de Jehovah, estos Mensajeros celestiales no habrían tenido base alguna para acercarse a la humanidad. Pero ahora se identificaron humildemente con estos humanos limitados. La restricción que Jehovah había hecho acerca de su espíritu para con el hombre había culminado totalmente con la venida de éste sobre la congregación cristiana.
Ahora bien, para que no hubiera dudas acerca del momento en el que los cristianos comenzaron a recibir la ayuda total del espíritu, la Biblia describe este evento de un modo muy particular. Un grupo representativo de 120 personas percibió "un ruido exactamente como el de una brisa impetuosa y fuerte", como era de esperarse por parte del "viento" de Dios. Luego aparecieron "lenguas como de fuego" que se asentaron sobre cada uno de ellos. Y, dice la Biblia, "todos se llenaron de espíritu santo".
Ahora bien, mientras estaba en progreso el día [de la fiesta] del Pentecostés, todos se hallaban juntos en el mismo lugar, y de repente ocurrió desde el cielo un ruido exactamente como el de una brisa impetuosa y fuerte, y llenó toda la casa en la cual estaban sentados. Y lenguas como de fuego se les hicieron visibles y fueron distribuidas en derredor, y una se asentó sobre cada uno de ellos, y todos se llenaron de espíritu santo y comenzaron a hablar en lenguas diferentes, así como el espíritu les concedía expresarse. (Hechos 2:4.)
El que el espíritu haya sido distribuido sobre cada uno de ellos nos muestra que la ayuda llegaría a cada miembro individual de la congregación ungida. La idea que se transmite aquí es de una total correspondencia (*).
(*) Nota: Aunque el que la Biblia hable de ser ‘lleno’ del espíritu pudiera parecer que se avala que el espíritu es un simple objeto, tengamos en cuenta que la Biblia está escrita de un modo que pueda ayudarnos a entender. Para los cristianos de aquel tiempo, les bastó con saber que ahora habían recibido el poder y el apoyo prometidos.
Ahora, veamos qué es lo que dijo Jesús acerca de la participación del espíritu como "ayudante" para los discípulos de Jesús:
¡Si hasta los llevarán ante gobernadores y reyes por mi causa, para un testimonio a ellos y a las naciones! Sin embargo, cuando los entreguen, no se inquieten acerca de cómo o qué han de hablar; porque en aquella hora se les dará lo que han de hablar; porque los que hablan no son únicamente ustedes, sino que el espíritu de su Padre habla por ustedes. (Mateo 10:18-20.)
Pero cuando vayan conduciéndolos para entregarlos, no se inquieten de antemano acerca de qué hablar; más bien, lo que se les dé en aquella hora, eso hablen, porque no son ustedes los que hablan, sino el espíritu santo. (Marcos 13:11.)
Pero cuando los lleven ante asambleas públicas y ante funcionarios de gobierno y autoridades, no se inquieten acerca de cómo o qué hablarán en defensa, o de qué dirán; porque el espíritu santo les enseñará en aquella misma hora las cosas que deben decir". (Lucas 12:11, 12.)
Así pues, Jesús predijo que el espíritu ‘hablaría’ y ‘enseñaría’. Esto sería posible como consecuencia directa de que alguien dé a uno lo que ha de hablar, así que, en cierto sentido, se percibe indirectamente la implicación de los mensajeros celestiales. De hecho, el poder que manifestaron los primeros cristianos en realidad les hizo reflejar hasta el grado debido, aún en este mundo imperfecto, a la organización celestial de Jehovah y su forma de obrar. Era como si los Mensajeros celestiales hubiesen bajado a la Tierra para hablar a la gente mediante estos humanos. Quizás sea por eso que se escribió lo siguiente acerca de lo que le ocurrió al mártir Esteban antes de morir:
Y mientras todos los que estaban sentados en el Sanedrín lo miraban con fijeza, vieron que su rostro era como el rostro de un Mensajero. (Hechos 6:15.)
El discípulo Esteban se encontraba bajo la influencia del espíritu de Jehovah y esto le hacía comportarse como uno de los mensajeros celestiales del Dios (Hechos 6:5). No es que haya ocurrido una posesión angelical sobre él, sino que recibió ayuda. Si un espíritu lo hubiese poseído para hablar mediante él, Esteban simplemente habría perdido su libre albedrío y no habría tenido la oportunidad de demostrar su lealtad hasta el límite. De modo que los cristianos no eran poseídos por espíritus, algo que sí ocurría con las ilícitas posesiones demoníacas de aquellos días. [De hecho, los demonios, que alguna vez fueron parte de la familia de Jehovah, también influyen en el habla de otras personas, si es que éstas se prestan para estar bajo su influencia (Hechos 16:16-18.)] Más bien, los Mensajeros impulsaron a estos primeros cristianos a expresarse abiertamente, incluso mediante "hablar en lenguas diferentes". Es interesante notar que cuando el apóstol Pablo dijo que el espíritu concedía diferentes dones a los miembros del "cuerpo" de Jesús Ungido, entre ellos "lenguas diferentes", hizo alusión a "lenguas de los hombres y de los Mensajeros" (1 Corintios 12:10; 2 Corintios 13:1).
El espíritu de Jehovah es libre. No se apodera de las personas, sino que les permite utilizar su libre albedrío. En realidad, actúa como lo hace una madre con sus hijos. Les va guiando en el camino que deben tomar, aun cuando éstos cometan algunos errores al principio.
Ahora bien, Jehovah el espíritu es; y donde está el espíritu de Jehovah: libertad. Y todos nosotros, mientras con rostros descubiertos reflejamos la gloria de Jehovah como espejos, en la misma imagen somos transformados de gloria en gloria, exactamente como lo hace Jehovah, espíritu. (2 Corintios 3:17, 18; traducción literal.)
Esto debería convencernos que, aún cuando tropecemos y caigamos durante nuestra carrera como cristianos, nunca se nos dejará solos. Nuestra "madre" que nos está ayudando nos levantará (*).
(*) Nota: Al parecer, en el tiempo más crítico de la historia, para que seamos probados en cuanto a nuestra lealtad, se nos dejará en la misma condición que Jesús cuando murió. En esas circunstancias él dijo: : "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" (Mateo 27:46). Esto será necesario para que se demuestre que seremos leales aún sin ayuda por parte de Jehovah.
Aún ahora, el espíritu puede ayudarnos a orar correctamente, porque éste entiende cuáles son nuestras verdaderas necesidades.
De igual manera el espíritu también acude con ayuda para nuestra debilidad; porque el [problema de] lo que debemos pedir en oración como necesitamos hacerlo no lo sabemos, pero el espíritu mismo aboga por nosotros con gemidos no expresados. Sin embargo, el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del espíritu, porque este aboga en conformidad con Dios por los santos. (Romanos 8:26, 27.)
Cuando llegue el tiempo en el que se elimine la maldad sobre la Tierra, esta ayuda nos salvará la vida. Por eso se escribieron estas palabras:
Porque él dará a sus propios Mensajeros un mandato acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos. Sobre sus manos te llevarán, para que no des con tu pie contra piedra alguna. (Salmos 91:11, 12.)
Hay muchos ejemplos en el Libro de Hechos de Apóstoles que atestiguan sobre la guía de los mensajeros celestiales en la obra de testimonio que ejecutaron los seguidores de Jesús. Veamos algunos de éstos:
Sin embargo, el Mensajero de Jehovah habló a Felipe y dijo: "Levántate y ve hacia el sur, al camino que baja de Jerusalén a Gaza". Este es un camino por el desierto árido. (Hechos 8:26.)
Ellos dijeron: "Cornelio, oficial del ejército, varón justo y que teme a Dios, y acerca de quien da buen informe toda la nación de los judíos, recibió instrucciones divinas, mediante un santo Mensajero, de que te enviara a decir que vinieras a su casa y de que oyera las cosas que tú dijeras". (Hechos 10:22.)
Y Pedro, volviendo en sí, dijo: "Ahora sé realmente que Jehovah envió su Mensajero y me libró de la mano de Herodes y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba". (Hechos 12:11.)
Porque esta noche estuvo de pie cerca de mí un Mensajero del Dios a quien yo pertenezco y a quien rindo servicio sagrado, y dijo: ‘No temas, Pablo. Tienes que estar de pie ante César, y, ¡mira!, Dios te ha dado de gracia a todos los que navegan contigo’. (Hechos 27:23, 24.)
Los primeros cristianos debieron de darse cuenta que los Mensajeros los apoyaban incluso individualmente. Quizás esto explique por qué concluyeron los amigos del apóstol Pedro que era otra persona quien venía en su representación:
Cuando tocó a la puerta de la entrada, una sirvienta de nombre Rode vino a atender a la llamada, y, al reconocer la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino que corrió adentro e informó que Pedro estaba de pie delante de la entrada. Ellos le dijeron: "Estás loca". Pero ella siguió afirmando vigorosamente que era así. Ellos empezaron a decir: "Es su Mensajero". (Hechos 12:13-15.)
¿Necesita más pruebas bíblicas que indiquen que la acción del espíritu santo corresponde con la acción de los mensajeros celestiales ayudando a los cristianos? Pues bien, examine este otro relato y podrá confirmar que "el Mensajero de Jehovah" es lo mismo que "el espíritu de Jehovah":
Sin embargo, el Mensajero de Jehovah habló a Felipe y dijo: "Levántate y ve hacia el sur, al camino que baja de Jerusalén a Gaza". (Este es un camino por el desierto árido.) Ante aquello, él se levantó y se fue, y, ¡mira!, un eunuco etíope, hombre en poder bajo Candace reina de los etíopes, y que estaba sobre todo el tesoro de ella. Él había ido a Jerusalén para adorar, pero volvía, y estaba sentado en su carro y leía en voz alta al profeta Isaías. De modo que el espíritu dijo a Felipe: "Acércate y únete a este carro". […] Cuando hubieron subido del agua, el espíritu de Jehovah prontamente condujo a otro lugar a Felipe, y el eunuco no lo vio más, porque siguió su camino regocijándose. (Hechos 8:26-29, 39.)
En verdad, si queremos ser parte de la familia del Dios, tendremos que actuar en armonía con la voluntad del Padre, el Hijo y el espíritu santo. Al final de cuentas, cuando la humanidad alcance la restauración, todos llegaremos a ser hijos verdaderos de Jehovah, como lo son los incontables mensajeros celestiales que efectúan su voluntad. No existe mejor unidad que la expresada por esta organización, así que si hemos de aprender algo práctico de ésta es que los cristianos verdaderos siempre tienen que actuar en armonía plena con la voluntad de Jehovah, procurando la unidad. La Biblia hace referencia a esa unidad mediante estas palabras de la carta del apóstol Pablo a los cristianos de Éfeso:
Yo, por lo tanto, el prisionero en [el] Señor, les suplico que anden de una manera digna del llamamiento con el cual fueron llamados, con completa humildad mental y apacibilidad, con gran paciencia, soportándose unos a otros en amor, esforzándose solícitamente por observar la unidad del espíritu en el vínculo unidor de la paz. (Efesios 4:1-3.)
¿Y qué podemos decir sobre el "fruto del espíritu"? ¿Y cómo se entendería lo que significa ‘andar por espíritu’? ¿No indica esto que el espíritu es una cualidad y no un colectivo de espíritus santos? No necesariamente. Los mensajeros celestiales nos impulsan a actuar e influyen en nosotros. Nosotros llegamos a producir el "fruto del espíritu" cuando los imitamos a ellos. O mejor dicho, cuando nos dejamos guiar por ellos.
Por otra parte, el fruto del espíritu es: amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad, autodominio. Contra tales cosas no hay ley. (Gálatas 5:22, 23.)
Bueno, en realidad, para poder demostrar estas cualidades bastará con imitar a Jesús, quien reflejó perfectamente la personalidad de uno que es verdadero Hijo del Dios.
‘Andar por espíritu’ o ‘estar en conformidad con el espíritu’, por otro lado, equivaldría a ser llevados de la mano por la Madre celestial, por decirlo así. Es como si nos dejáramos ser enseñados por la familia espiritual de Jehovah, mediante quienes nos ha llegado la Biblia.
Pero digo: Sigan andando por espíritu y no llevarán a cabo ningún deseo carnal. Porque la carne está contra el espíritu en su deseo, y el espíritu contra la carne; porque estos están opuestos el uno al otro, de manera que las mismísimas cosas que ustedes quisieran hacer, no las hacen. (Gálatas 5:16, 17.)
Porque los que están en conformidad con la carne fijan la mente en las cosas de la carne; pero los que están en conformidad con el espíritu, en las cosas del espíritu. Porque el tener la mente puesta en la carne significa muerte, pero el tener la mente puesta en el espíritu significa vida y paz; porque el tener la mente puesta en la carne significa enemistad con Dios, porque esta no está sujeta a la ley de Dios, ni, de hecho, lo puede estar. Por eso los que están en armonía con la carne no pueden agrADAR a Dios. (Romanos 8:5-8.)
No se trata, entonces, de ser llevados por una misteriosa fuerza impersonal, pues esto podría hacernos confundir la emotividad con el apoyo divino. Se trata de obedecer el mensaje del espíritu, expresado mediante la Biblia, y obrar con conocimiento de causa, sabiendo que contamos con el apoyo de los Mensajeros. Así actuaron los primeros cristianos, y de ello da testimonio la propia Palabra de Jehovah. No es como suele ocurrir en algunas iglesias de la cristiandad, donde algunos pierden el control de sí mismos y su conducta llega a parecer más un tipo de posesión demoníaca que un reflejo del fruto del espíritu. El verdadero cristiano manifestará las cualidades mencionadas en su propia vida diaria. Eso es ‘andar por espíritu’.
Jesús también les dijo a sus discípulos que podrían pedirle espíritu santo al Padre. ¿Cómo podríamos entender esto? ¿No es lo mismo que pedirle a Jehovah su gran fuerza para lograr nuestras metas? En realidad, sí es lo mismo. Lo único que cambia es que Jehovah nos dará fuerzas por medio de enviar a sus Mensajeros para cumplir con esta petición. No se trata de sentir que se nos llena de algo, como si fuera una experiencia interna parecida a la que afirman tener los miembros de las iglesias "emocionales". Jehovah nos contestaría esta oración enviando a sus Mensajeros. Ellos actuarían a favor nuestro, aun cuando no los podamos percibir. En realidad, nos ayuda mucho saber que el propósito del espíritu de Jehovah es servir de "ayudante" en todo.
Este apoyo fue representado por la experiencia de Eliseo el profeta. Él sabía que contaba con el apoyo del ejército celestial, pero le pidió a Jehovah que su servidor también tuviese la oportunidad de entenderlo:
Y Eliseo se puso a orar y decir: "Oh Jehovah, ábrele los ojos, por favor, para que vea". Inmediatamente Jehovah abrió los ojos al servidor, de manera que él vio; y, ¡mire!, la región montañosa estaba llena de caballos y carros de guerra de fuego todo en derredor de Eliseo. (2 Reyes 6:17.)
Y ese es el punto que se quiere transmitir al lector aquí. Tenemos la maravillosa oportunidad de recibir la ayuda de los siervos celestiales fieles de Jehovah. Ésa sería la ayuda verdadera que estamos recibiendo por haber aceptado a Jehovah como el gobernante de nuestras vidas:
"Y nosotros somos testigos de estos asuntos, y también lo es el espíritu santo, el cual Dios ha dado a los que le obedecen como gobernante". (Hechos 5:32.)
A partir de ahora, al pedirle al Padre que nos envíe su espíritu santo, sabremos que estamos pidiéndole que él envíe el medio para que podamos efectuar su voluntad, que es lo mismo que recibir las fuerzas para superar una prueba difícil. En la práctica, esto siempre ocurrirá mediante la acción directa de los Mensajeros de Dios.
Ahora bien, los cristianos recibieron una "adopción" para finalmente llegar a ser "hijos" del Dios. No obstante, eso no quiere decir que a partir de su ungimiento estos cristianos escogidos son ya personas celestiales. Por decirlo así, solo recibieron un adelanto, una garantía o "prenda" acerca de su futura naturaleza:
Pero el que garantiza que ustedes y que nosotros pertenecemos a Ungido, y el que nos ha ungido, es Dios. Él también ha puesto su sello sobre nosotros y nos ha dado la prenda de lo que ha de venir, es decir, el espíritu, en nuestros corazones. (2 Corintios 1:21, 22.)
Haciendo un paréntesis, pensemos en el caso especial de Jesús, quien fue el primero en ser ungido con espíritu santo. Luego de ser bautizado por Juan el Bautista, Jesús llegó a ser el Ungido (el Mesías, el Cristo), nombrado para efectuar su comisión sagrada en la Tierra. En ese momento descendió el espíritu representado por una paloma, una criatura voladora (*). La representación fue apropiada, porque en realidad a partir de su bautismo Jesús recibió el apoyo directo de su "madre" celestial, especialmente después que enfrentó las tres tentaciones del Calumniador:
Entonces el Calumniador lo dejó, y, ¡mire!, vinieron Mensajeros y se pusieron a ministrarle. (Mateo 24:11.)
De modo que él continuó en el desierto cuarenta días, y fue tentado por el Resistidor, y estaba con las bestias salvajes, pero los Mensajeros le ministraban. (Mateo 1:13.)
(*) Nota: Resulta interesante saber que en la antigüedad la diosa madre fue representado con el nombre de Semíramis, que llegó a significar primero "portadora del ramo" y luego "paloma". Se creía que así se representaba apropiadamente a la madre de la simiente. ¿Habría sido esto un reflejo sobre una verdad perdida en el pasado?
De hecho, Jesús le dijo a uno de sus discípulos lo que tendría que comenzar a ocurrir desde el tiempo que comenzó su obra en la Tierra: "Muy verdaderamente les digo: Verán el cielo abierto y a los Mensajeros de Dios ascendiendo y descendiendo al Hijo del hombre" (Juan 1:51). Tanto Jesús como sus escogidos, quienes conforman la Simiente Prometida, el Hijo del hombre, han estado recibiendo la ayuda de estos Mensajeros.
Jesús, en realidad, llegó a existir como hombre en la Tierra gracias a la participación directa de la organización celestial de Jehovah. María llegó a ser una representación de esta "mujer" y, dicho sea de paso, llegó a ser el medio para proveerle un cuerpo humano al Hijo del Dios. Es de interés la forma cómo se expresa la Biblia sobre este asunto:
Pero María dijo al Mensajero: "¿Cómo será esto, puesto que no estoy teniendo coito con varón alguno?". En respuesta, el Mensajero le dijo: "Espíritu santo vendrá sobre ti, y poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, también, lo que nace será llamado santo, Hijo de Dios. (Lucas 1:34, 35.)
El que el espíritu y el poder de Jehovah viniesen sobre ella y la ‘cubriesen con su sombra’ podría entenderse como que la Mujer celestial reemplazó temporalmente a María en el momento de la concepción. Téngase en cuenta que la expresión "cubrir con la sombra" bíblicamente puede encerrar la idea de reemplazar.
Ahora bien, volviendo a los escogidos, se concluye que la actuación del espíritu santo sobre la congregación cristiana implicó siempre la participación de los mensajeros celestiales de Jehovah. Por decirlo así, la organización celestial actuó en conjunto para que los nuevos "hijos" de la familia fuesen guiados correctamente y así comenzaran a desarrollarse plenamente como el "cuerpo" de Jesús Ungido, la "cabeza" de la congregación. Estos "hijos" no siempre comprendieron esa dirección, así que asimilaron la idea natural de que siempre había alguien que los guiaba en todo, como si fuera una fuerza que los impulsara a actuar hacia lo bueno. Pero ahora que la congregación ya está por alcanzar su madurez, parece que está llegando el tiempo para apreciar mejor la labor que ha estado efectuando su "madre", la organización celestial que ha estado operando bajo la dirección del Padre, para que se logre la meta final.
De modo que el espíritu viene a ser como la madre de todos aquellos que llegarán a ser hijos del Dios, después que estos hayan sido limpiados del pecado y la muerte. Sin embargo, como una madre que se descorazona cuando uno actúa en oposición al propósito de Dios, el espíritu también puede ‘contristarse’:
También, no estén contristando el espíritu santo de Dios, con el cual han sido sellados para un día de liberación por rescate. (Efesios 4:30.)
El hijo sabio es el que regocija a un padre, y el hijo estúpido es el desconsuelo de su madre. (Proverbios 10:1.)
De modo apropiado, a la primera mujer, como si fuera una representación de la organización celestial de Dios, el hombre le puso por nombre EVA, una palabra que significa "viviente". La Biblia dice la razón:
Después de esto Adán llamó a su esposa por nombre Eva, porque ella tenía que llegar a ser la madre de todo el que viviera. (Génesis 3:20.)
Y Jesús mismo había declarado:
El espíritu es lo que es dador de vida; la carne no sirve para nada. Los dichos que yo les he hablado son espíritu y son vida. (Juan 6:63.)
Esto tiene mucho sentido, porque la congregación cristiana, ahora bajo la dirección del espíritu santo, actuó como portadora de vida para todo aquel que escuchara el mensaje de las buenas noticias del Reino del Dios.
Él nos salvó y nos llamó con un llamamiento santo, no a causa de nuestras obras, sino a causa de su propio propósito y bondad inmerecida. Esta se nos dio con relación a Ungido Jesús antes de tiempos de larga duración, pero ahora se ha hecho claramente patente mediante la manifestación de nuestro Salvador, Ungido Jesús, que ha abolido la muerte, pero ha arrojado luz sobre la vida y la incorrupción mediante las buenas nuevas, para las cuales fui nombrado predicador y apóstol y maestro. (Filipenses 4:3.)
Sí. La vida se esparce mediante el buen mensaje del Reino del Dios, y hoy con mucho más razón. Este mensaje será la única oportunidad de sobrevivir para muchos seres humanos hoy día. Será para ellos el probable principio de la vida eterna.
Interesante. De donde sacas tanta informacion?
ResponderSuprimirSaludos... A todos en el Blog en especial a EMMANUEL.
ResponderSuprimirQue primeramente quiero felicitar por compartir sus personales descubrimientos acerca de la cronología Bíblica y de mas detalles y sazones de estos tiempos.
Quiero añadir que toda esta información me ha servido de mucho para comprender mejor los propósitos de Jehová así como también todas las señales y advertencias que nos dejo Jesús y todos los profetas, para conocer las buenas nuevas del reino de el dios.
Y con respecto a este tema me gustaría compartir esta información que me encontré en otro sitio en internet y que para mi es muy importante. Quiero decirles que mi intención al mostrar esta información no es la de causar polémica o discusión o desagrado. Si no más bien la comparto para que la analicen muchas personas, que como yo buscan la verdad que Jehová y Jesús nos dan.
Por consiguiente sé que hay personas que tiene mejor entendimiento que yo en estas cosas y me gustaría sobre todo que EMMANUEL. O alguna persona de este Blog, pudiera echarle un vistazo e investigar más afondo si esta información es o no verídica. Porque de serlo así estamos en un descubrimiento muy importante. Que quizá muchos pasan por alto a mí en lo personal me parce verídico y tiene mucho sentido.
Bueno me despido de todos ustedes… que Jehová los Bendiga a todos y nos mantenga en sintonía con él y con Jesús Nuestro Señor.
P.D. EMMANUEL me gustaría que dedicaras unas líneas al respecto de esta información, ya sea para acreditarla o desacreditarla. De antemano Agradezco sus respuestas.
Links:
http://nacidosencristo.blogspot.com/search?q=kadosh
http://www.las21tesisdetito.com/falsificacion.htm